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Lactancia materna y caries ¿de verdad perjudica?

Publicado el 12-02-2019

La lactancia materna a demanda a veces está sometida a bulos que no tienen base científica. Por eso, nuestra pediatra experta en lactancia materna, Doctora Gloria Colli nos aclara varios puntos sobre este asunto.

El bulo más reciente asegura que los niños que se duermen mamando corren más riesgo de padecer caries” y ante este tipo de afirmaciones no podemos más que decir que no existen evidencias científicas que avalen estas afirmaciones” explica la pediatra Colli.

Aunque la Organización Mundial de la Salud recomienda la lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de vida del bebé y continuarla junto a otros alimentos hasta los 2 años o hasta que la madre o el niño decidan, estos objetivos están muy lejos de ser conseguidos.

Según la Encuesta Nacional de Salud de 2008 el 84% de las madres tiene intención de amamantar al nacimiento. Al mes lo han conseguido el 70% pero a los 3 meses solo continúan el 25% de las madres.

A pesar de que la duración media de la lactancia materna en España es de solo 3 meses y medio, muchas madres, siguiendo las recomendaciones de la OMS y otras sociedades científicas, han decidido continuar la lactancia hasta los 2 años o más.

Evidentemente, a los 3 meses y medio el bebé no tiene dientes todavía, por lo que no puede tener caries, pero cuando tiene 1 o 2 años es posible que desarrolle caries en los dientes de leche.

Los dentistas reconocen que la exposición a líquidos azucarados como zumos, leche o refrescos contribuyen al desarrollo de las caries, pero ¿puede la leche materna producir caries en los dientes de leche?

La evidencia actual dice que no

La creencia de que la lactancia materna a demanda durante la noche produce caries se basa en unos artículos publicados durante los años 70 y 80. Estos estudios recopilaban, entre todos, 9 casos de lactantes con caries, algunos de los cuales tomaban también biberones. Una evidencia muy poco consistente y que no demuestra causalidad.

“Incluso algunos estudios sugieren que la leche materna podría ser un factor protector” asegura la doctora. Es más - continúa- “Se sabe que algunos anticuerpos presentes en la leche materna pueden ayudar a controlar el crecimiento de una de las bacterias responsables de la caries, el estreptococo mutans.”

El modo de “comer” también es determinante

La propia mecánica de la lactancia materna también es contraria al riesgo de caries. Cuando el bebé succiona el biberón, la leche cae en la parte delantera de la boca y se acumula alrededor de los dientes, mientras que durante la lactancia materna el pezón se ubica más posterior dentro de la boca y la leche se deposita mucho más lejos de los dientes, desencadenando la deglución inmediata, por lo que las piezas dentarias no están en contacto directo con la leche, al menos no de forma continua.

Otras posibles causas de caries

Se conocen muchos factores desencadenantes de las caries. Además de la exposición al azúcar de las bebidas y comidas, la colonización de la boca de los bebés por el streptoccus mutans también es importante. Esta bacteria se transmite de los padres, cuidadores o hermanos a través de los besos, por compartir vasos, cubiertos o cepillos de dientes. La costumbre de chupar el chupete para limpiarlo también puede favorecer esta colonización.

Todas las sociedades científicas de odontólogos pediátricos recomiendan lavar los dientes desde la salida de la primera pieza dentaria y tras la última toma de leche materna. La Academia Americana de Dentistas Pediátricos recomienda que, si el niño se queda dormido mientras come, se le laven los dientes antes de llevarlo a la cama.

Para la doctora Gloria Colli es más que evidente que “ponernos a discutir sobre si esto es viable o no, no es el asunto importante, lo que está claro es que nadie dice que haya que restringir la lactancia nocturna si se tiene la precaución de asegurar una higiene dental correcta”.