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Tras el parto, la llegada del bebé a casa

Publicado el 07-05-2019

Algunas puntualizaciones y consejos  para que te resulte más fácil

 

Tras el parto, la llegada de un bebé a casa, es uno de los acontecimientos más importantes en la vida de la mayoría de las familias, pero también  es el inicio de una nueva aventura llena de cambios.

“El puerperio es el período de tiempo tras el parto, hasta el retorno al estado pregestacional de la mujer, que dura alrededor de 6 a 8 semanas” asegura nuestra matrona Esther Merino, de Hospiten Estepona.

 Es una etapa intensa de cambios en todos los sentidos, tantos físicos, como psicológicos y familiares. Lo habitual es que sea normal y fisiológico y que discurra sin problemas, pero es importante que la mujer tenga unos cuidados generales y que se vigilen determinados síntomas o signos que puedan surgir.

El post-parto supone experimentar un torbellino de emociones nuevas y ambivalentes: por un lado hay mujeres que sienten una gran alegría, amor y felicidad… así como también pueden experimentar vulnerabilidad, inseguridad y preocupación ante los cambios que conlleva la maternidad, como pueden ser: las dificultades en los cuidados del recién nacido y la carencia de experiencia; estos sentimientos suelen ser más habituales en madres primerizas.

Hay mujeres que tienen unos sentimientos encontrados, que unidos al aumento de trabajo, cambios en la rutina del hogar, falta de sueño, debilidad tras el parto, cambios fisiológicos y el inicio de una lactancia hacen la que la madre tenga un cansancio o fatiga extrema y que se pueda sentir desbordada,  angustiada y que se vea alterado su estado de ánimo.

Estos síntomas de tristeza pueden surgir los primeros días del postparto y dura una o dos semanas y deben  desaparecer por sí solos. Si no fuera así se debe consultar a un profesional, puesto que podría tratarse de la llamada depresión postparto y en ese caso debe ser tratada.

En líneas generales se recomienda a la puérpera:

-Que lleva una dieta rica en fibra y abundantes líquidos, que alivien el estreñimiento y mejoren las posibles hemorroides.

-Caminar a diario, evitando complicaciones trombóticas y mejorando la circulación sanguínea.

-Descansar siempre que se pueda y recuperar el sueño que se pierde.

- Si se opta por la lactancia materna, ofrecer el pecho a demanda, que además de ser lo mejor para el bebé, también ayudará a la recuperación de la madre.

-Pedir ayuda si se está superada, establecer prioridades, expresar las preocupaciones y necesidades a su pareja, familiares o amigos.  La mamá ha de tener un tiempo (aunque sea mínimo), para su cuidado.

-Vigilar cualquier síntoma de alarma como:

  • Dolor o inflamación en cicatriz de cesárea o en la episiotomía
  • Loquios malolientes
  • Fiebre mayor o igual a 38º C, más de 24 horas.
  • Mamas inflamadas, con rojeces, dolorosas, pezones con grietas.
  • Sangrado vaginal abundante
  • Molestias al orinar
  • Hinchazón o dolor o enrojecimiento en una pierna
  • Tristeza profunda

 

Por ello, en esta nueva experiencia de ser padres, los profesionales sanitarios, debemos dar apoyo e información y potenciar el aprendizaje, para que los padres se sientan seguros, con confianza para que afronten esta etapa y  puedan disfrutar de ella.

Debemos hacerles comprender que esto es  algo absolutamente natural y  que se requiere un tiempo de adaptación, que se necesita apoyo del entorno y acompañamiento.

Con el paso de los días, las inseguridades se van disipando y se va aceptando que es un período DURO, pero EMOCIONANTE Y PRECIOSO.