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Cómo preparar las uvas a tus hijos sin que suponga un riesgo

Publicado el 31-12-2019

Algunos alimentos tradicionales en estas fiestas navideñas pueden suponer un riesgo para los niños como pueden ser  las uvas de fin de año.

Esta fruta es especialmente peligrosa en caso de atragantamiento ya que por su forma redondeada y su superficie lisa se pueden encajar en las vías respiratorias del niño y producir la obstrucción completa y la asfixia.

No hay ningún problema en que los niños coman uvas. Se pueden ofrecer como cualquier otra fruta desde los 6 meses de vida, cuando se recomienda comenzar con la alimentación complementaria.

Aunque antiguamente se recomendaba evitar ciertas futas en los más pequeños para evitar que desarrollaran alergias, se ha demostrado que esto no sucede y actualmente sabemos que pueden tomar todo tipo de fruta desde los 6 meses como parte de la alimentación complementaria habitual siempre que respetemos unas sencillas normas de seguridad.

 

  • Hasta los 3, incluso los 4 o 5 años, la uva y otros alimentos redondos y lisos (como los tomates cherry o las aceitunas)  se deben presentar pelados y cortados en cuartos para evitar atragantamientos.

 

  • A partir de esta edad podemos ofrecer las uvas, mejor peladas y sin semilla, para que les resulte más fácil tomarlas.

 

 

  • Debemos estar muy pendientes de ellos mientras comen, ya que comer con prisas, hablando, riendo o jugando también son factores de riesgo de atragantamiento, incluso en adultos.

 

Si estás deseando que tu hijo participe de la celebración del año nuevo y se tome las uvas por primera vez, no olvides pelar, cortar y quitar las semillas de las uvas, y no perderlo de vista durante las campanadas.