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PREECLAMPSIA, todo lo que necesitas saber

Posted on 17-12-2020

La ginecóloga de Hospiten Estepona, la Dra. Alejandra Herrera nos deja muy claro todos los aspectos fundamentales. Seguro que en alguna ocasión toda mujer embarazada ha escuchado este nombre, bien porque ha tenido a alguien cercano que lo ha sufrido o bien porque su ginecólogo se lo ha mencionado. Y es que en la ecografía del primer trimestre del embarazo, en la actualidad, junto con el resultado del riesgo de trisomías también se da el riesgo de sufrir una preeclampsia. Pero… ¿de qué se trata esta enfermedad?

Se trata de una enfermedad multisistémica ocasionada por la placenta (no el útero ni el feto). La placenta es un tejido extraño para la madre y como tal origina una respuesta inmunológica e inflamatoria. En la mayoría de embarazos esta respuesta es de baja intensidad pero cuando esa reacción inflamatoria es exagerada se descompensan los mecanismos dando lugar a la afectación de múltiples órganos. ¿Y cómo puede la placenta afectar a otros órganos? Muy fácil, a través de la circulación sanguínea.

La placenta es el órgano de intercambio entre la madre y el feto, sin ella no podríamos pasar los nutrientes y el oxígeno que el feto necesita para crecer, y el intercambio se realiza a este nivel usando de vehículo la sangre. ¿Os habéis parado alguna a vez a pensar cómo puede la placenta, órgano extraño a nuestro cuerpo, funcionar utilizando nuestra sangre? El mecanismo es complejo pero se puede resumir de la siguiente manera: durante el primer trimestre las células que darán lugar a la placenta (llamadas células trofoblásticas) invaden las arterias del útero materno y las “transforman”. Esta transformación consiste en hacer que las paredes de las arterias se hagan más finas y elásticas, de forma que las arterias se puedan dilatar, disminuyendo su resistencia y permitiendo así que aumente el flujo placentario (el cual va a necesitar ir incrementándose a lo largo del embarazo cuando el feto vaya creciendo y haciéndose cada vez más demandante). Si las arterias no sufren una “transformación” adecuada no van a poder dilatarse y por tanto el paso de sangre puede no ser suficiente llegado un punto del embarazo, de tal manera que habrá zonas de la placenta que reciban un flujo sanguíneo insuficiente (es decir que sufran hipoxia). Esto provoca que la placenta libere a la circulación sanguínea una serie de factores proinflamatorios y antiangiogénicos (en contra de los vasos sanguíneos) que van a producir una inflamación vascular sistémica (inflamación de la pared de los vasos sanguíneos de todo el cuerpo) y que va a ser la responsable de los síntomas que nos van a poner en alerta de que se está produciendo una preeclampsia. A modo de esquema sería así: