Blog

Enfermedad inflamatoria intestinal: Colitis Ulcerosa y Enfermedad de Crohn

Publicado el 24-02-2020

En España, alrededor de 100.000 personas padecen esta enfermedad crónica intestinal. La penetración de la colitis ulcerosa es más frecuente que la enfermedad de Crohn, representando el 58% y 42%, respectivamente.

Por lo general, son enfermedades que afectan a personas jóvenes, en edades comprendidas entre los 20 y 40 años. Sin embargo, también puede afectar a niños y a personas mayores de 60 años, aunque en menor medida.

Se trata de una enfermedad crónica que aparece de manera progresiva. En muchas ocasiones, el diagnóstico es tardío, encontrándose la enfermedad en fase avanzada. Hoy en día, todavía se desconoce la causa por la cual se produce, aunque se les atribuye su aparición a múltiples factores de origen genético, ambiental y del sistema inmunológico.

Ambas patologías se caracterizan por ser enfermedades del intestino que evolucionan en brotes (fases activas) y períodos de remisión (fases inactivas). Dichos trastornos alteran distintas funciones del organismo, concretamente en la capacidad del organismo para digerir los alimentos y absorber los nutrientes.

La colitis ulcerosa

La colitis ulcerosa es una patología crónica que afecta a la mucosa del colon.

La inflamación se inicia en el recto en la cual la enfermedad afecta con mayor intensidad y se extiende hacia el colon hasta la válvula ileocecal.

Este trastorno se caracteriza por ser una inflamación limitada a la mucosa, con erosiones y ulceraciones, y sangrado fácil. Se manifiesta comúnmente mediante una diarrea sanguinolenta, acompañada de pujos mucopurulentos, dolor abdominal, sensación de evacuación incompleta y a veces fiebre.

Se desconoce la causa por la cual se produce. Respecto a los síntomas, la colitis ulcerosa puede manifestarse mediante síntomas intestinales y extraintestinales:

  • Síntomas intestinales: diarreas o heces poco consistentes con sangre o mucosidad, necesidad imperiosa de defecar sin apenas poder contenerse (urgencia rectal), sensación continua de querer defecar que no termina de aliviarse incluso tras la deposición (tenesmo), ventoseo con mucosidad y sangre sin apenas heces (esputos rectales), dolor abdominal…

  • Síntomas extraintestinales: fiebre, pulso rápido (taquicardia), pérdida de peso, náuseas y vómitos.

Sin embargo, la presencia de diarreas con o sin sangre o la emisión de sangre por el ano sin otros síntomas no significa que necesariamente se tenga una colitis ulcerosa, sino que puede ser el resultado de otra patología como las hemorroides, la gastroenteritis infecciosa, problemas endocrinos, etc.

Diagnóstico y tratamientos de la colitis ulcerosa

Para el diagnóstico de la colitis ulcerosa no existe ningún síntoma o prueba cuyo resultado sea exclusivo de esa enfermedad. Por lo tanto, el diagnóstico se basa en la combinación de los síntomas, la información obtenida de la colonoscopia y los resultados de las biopsias.

La prueba más importante para el correcto diagnóstico de esta patología es la colonoscopia. Mediante esta prueba, se puede observar el aspecto de la mucosa del colon. La visualización de la mucosa aporta mucha información para el diagnóstico de la enfermedad y así conocer la extensión de dicha enfermedad, determinar las zonas lesionadas y tomar biopsias de estas.

En los casos más graves, en los cuales la inflamación es muy intensa, realizar una colonoscopia completa no resulta posible. En estas situaciones, se realiza una colonoscopia izquierda o rectosigmoidoscopia. 

La enfermedad de Crohn

La enfermedad de Crohn es un proceso inflamatorio crónico intestinal que puede afectar a cualquier parte del aparato digestivo, desde la boca hasta el ano. Sin embargo, esta patología acostumbra a manifestarse en la gran mayoría de los casos en la parte final del intestino delgado.

Los principales síntomas de la enfermedad de Crohn, y los más frecuentes, son el dolor abdominal, la diarrea, el cansancio y la pérdida de peso. Otros síntomas menos frecuentes son las úlceras orales, las alteraciones de la piel, la inflamación ocular y los problemas anales (fístulas o abscesos)

Diagnóstico y tratamiento de la enfermedad de Crohn

En el caso de tener la sospecha de padecer la enfermedad de Crohn, teniendo en cuenta los síntomas mencionados anteriormente, se le realizará al paciente una serie de pruebas diagnósticas. Entre las pruebas de imagen que se le pueden solicitar están:

  • Resonancia magnética intestinal: Permite visualizar si existe inflamación activa, úlceras o zonas más estrechas que puedan provocar una obstrucción intestinal.

  •  Colonoscopia con ileoscopia: La exploración endoscópica del colon permite detectar si existen lesiones en la mucosa. Además, con esta técnica se puede alcanzar la parte final del intestino delgado (íleon) y valorar si existen úlceras a ese nivel. Mediante esta técnica, además, es posible tomar muestras que ayudarán en el diagnóstico.

  •  Ecoendoscopia anal: Consiste en la introducción de un tubo flexible por el ano. Este endoscopio es similar al de la colonoscopia, pero además de tener imagen directa (como una cámara en directo) permite realizar una ecografía que valora todas las capas de la pared anal. Esta técnica es de especial interés en aquellos pacientes que presentan fístulas anales.

  •  Enteroscopia con cápsula: Se trata de ingerir una microcámara del tamaño de una cápsula que toma imágenes a lo largo de todo el intestino delgado, de ese modo se puede ver si existen úlceras u otras lesiones en el intestino delgado.

  •  Gammagrafía con leucocitos marcados: Permite diferencias tramos con lesiones antiguas y tramos con actividad inflamatoria aguda.

La enfermedad de Crohn es una patología crónica y no presenta un tratamiento definitivo. Sin embargo, existen numerosos tratamientos que permiten controlar los brotes de esta enfermedad con el fin de mejorar la calidad de vida del paciente. 

La evolución y la respuesta a los tratamientos de carácter individual. Es decir, el tratamiento varía de un paciente a otro, siendo necesario probar con distintos medicamentos hasta encontrar con el más adecuado para el paciente. 

Si presentas alguno de estos síntomas, no lo dejes pasar y acude a tu médico. Un diagnóstico precoz de la enfermedad es realmente importante en el devenir de la enfermedad.

En Hospiten nos preocupamos de tu salud digestiva.