Hospiten apuesta por la prevención y el diagnóstico temprano del cáncer en adolescentes y jóvenes adultos, en el Día Mundial contra el Cáncer.

A nivel mundial, se estima que existen alrededor de 3 billones de adolescentes y adultos jóvenes, lo que representa aproximadamente el 40% de la población global. En 2019, se diagnosticaron cerca de 1.400.000 nuevos casos de cáncer en este grupo de edad, lo que supone alrededor del 6% del total de diagnósticos oncológicos.

El profesor doctor Manuel Morales, jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario Hospiten Rambla, afirma que “varios estudios epidemiológicos han demostrado que los diversos cánceres que afectan a este grupo de edad, comprendida entre los 15 y los 29, poseen un comportamiento biológico y clínico que es diferentes a los que se presentan en otros rangos de edad”.

El oncólogo explica que “mientras, que en los cánceres infantiles se asume que factores congénitos y prenatales juegan un papel importante y que, en los cánceres de la edad adulta, los juegan los factores ambientales, se supone que en los cánceres de la edad adolescente y de joven adultez, confluyen ambos factores”.

El Prof. Dr. Morales asegura que, “aunque existen alteraciones genéticas que predisponen al desarrollo de cáncer en edades tempranas, solo un pequeño porcentaje de los casos tiene un origen claramente hereditario. Entre los factores que podrían explicar el aumento de la incidencia en las últimas décadas se incluyen la obesidad, la exposición excesiva a radiaciones ionizantes, factores relacionados con la inflamación crónica o alteraciones de la microbiota intestinal”.

Los tipos de cáncer que afectan a adolescentes y adultos jóvenes difieren de los observados en niños o personas mayores.

De forma global, los cinco cánceres más frecuentes en este grupo son los cánceres de mama y cuello uterino, leucemias, linfomas y cánceres de colon y recto. Entre la población femenina resaltan los cánceres de mama, cuello uterino, ovario y tiroides. Por su parte, en varones son los cánceres de testículo, leucemias, linfomas, cánceres de colon y recto y los tumores cerebrales.

La prevención y el diagnóstico temprano como aliados

De igual forma, que ocurre en la etapa adulta, la prevención y el diagnóstico temprano es válido para el cáncer de la adolescencia y el adulto joven.

El Prof. Dr. Morales resalta hábitos como “la vacunación en edades tempranas contra el virus del papiloma humano, la limitación a la exposición solar, el uso de protección solar, evitar el consumo de tabaco y alcohol, evitar la obesidad y el consumo de una dieta saludable”.

Por otro lado, en cuanto al tratamiento, en general va a depender del tipo y estadio del tumor, pero siempre hay que atender a las diferencias biológicas y psicológicas de esta edad. “Es muy importante a la hora de plantear el tratamiento en este grupo de pacientes, el tener en cuenta las repercusiones de este en cuanto a secuelas y también en cuanto a la fertilidad y sexualidad”, apunta el oncólogo.

Hospiten resalta la necesidad de prevenir y realizar las pruebas pertinentes para un diagnóstico temprano de cáncer, ya que permitirá tratarlo para evitar futuras secuelas y complicaciones para su vida futura.