Noticias

Consulta las últimas novedades

Explicar a los niños lo que está ocurriendo y animarlos a salir con seguridad, claves para llevar bien el desconfinamiento

Publicado el 28-05-2020

La irrupción del coronavirus y las consecuencias que ha tenido sobre las condiciones de vida de las personas están afectando también de diferentes formas a los niños, un segmento de la población que requiere una especial atención para evitar efectos que puedan influir en su salud futura.

Ante la desescalada, el pediatra de Hospiten Roca, el Dr. Hilario Sosa, recomienda a los padres no forzar a los niños que sientan miedo, “explicarles en sus palabras lo que está pasando y animarlos a salir poco a poco de casa, haciendo planes con ellos” y consultar con el pediatra “cualquier alteración que puedan detectar en los menores para poder valorarlo”.

A la hora de salir a la calle, el Dr. Sosa indica que es importante recordar a los niños las medidas de seguridad que se deben observar: uso de mascarilla en aquellos casos que lo aceptan, que no son todos, e higiene de manos a través de geles hidroalcohólicos o del lavado. El uso de guantes no está recomendado por la falsa sensación de seguridad que producen, que puede llevar a conductas de riesgo.

Además, advierte de que es fundamental no descuidar las vacunas. “En este momento debemos observar de forma rigurosa los calendarios de vacunación y revisiones, especialmente en menores de 15 meses, para proteger a los niños también de enfermedades como la varicela o el sarampión”, indica. El Dr. Sosa hace hincapié en que ir al pediatra es “totalmente seguro”. “En Hospiten hemos creado circuitos de atención con los que se reduce el tiempo de espera previo a la consulta y se toman medidas de separación y limpieza para impedir cualquier posibilidad de contagio”, explica.

Especial atención a la salud psicológica

El especialista de Hospiten Roca explica que estamos ante una situación completamente nueva para todos y que poco a poco van apareciendo en consulta algunos casos a los que hay que prestar especial atención por el impacto que reflejan en la salud psicológica de los niños.

“En general hay dos tipos de efectos que nos preocupan: los trastornos del sueño o alimentarios, que en Canarias con los problemas de obesidad infantil que hay no deben descuidarse y la aparición de fobias o somatizaciones que, si no son tratados correctamente pueden derivar en problemas mayores”, señala el Dr. Hilario Sosa, que explica que no se trata de asustar a nadie, sino de estar atentos para poder actuar desde los primeros síntomas y ayudar a los pequeños evitando que puedan desarrollar a largo plazo alguna alteración importante.

El cambio en las rutinas, la exposición a la hiperinformación y la percepción del estrés o el miedo que puedan ver en su entorno afecta a algunos niños que desarrollan insomnio, miedo, tics nerviosos, irritabilidad, rechazos alimentarios o fobias que antes no existían.

En cuanto a los diferentes efectos en función de la edad, el Dr. Sosa diferencia tres franjas en las que se han observado efectos diferentes.

A partir de los tres años aparecen sobre todo trastornos alimentarios, un aumento en la irritabilidad, más rabietas, problemas con el control de esfínteres y regresiones. A partir de los seis o siete, se empiezan a observar fobias o angustias y tics. A partir de los 14 nos encontramos con todo lo contrario. Desaparece el miedo, salvo que sean niños con alguna enfermedad, y lo que quieren es contacto con sus iguales. En este sentido, el pediatra de Hospiten Roca aconseja ser muy insistentes en recordarles que es muy importante aplicar las medidas de seguridad sanitaria.

“Es importante que los padres nos consulten ante cualquier síntoma que detecten o cualquier duda que les pueda surgir. En estos momentos los pediatras tenemos que estar más cerca que nunca de los padres para ayudarlos a atender a sus hijos de la mejor manera posible”, señala el Dr. Sosa.

Con 50 años de experiencia, Hospiten cuenta con veinte centros médico-hospitalarios privados en España, República Dominicana, México, Jamaica y Panamá, atendiendo anualmente a más de 1.700.000 pacientes de todo el mundo, y contando con una plantilla de más de 5.000 personas.