Falsos mitos sobre los ojos, que seguimos creyendo

A pesar de vivir rodeados de pantallas, información y avances médicos, los ojos siguen envueltos en muchos mitos que se repiten de generación en generación. Hoy desmontamos algunos de los más frecuentes.

“Leer con poca luz estropea la vista”

Leer con poca luz no daña los ojos de forma permanente. Lo que sí provoca es fatiga visual: los ojos se cansan más, puedes notar pesadez o dolor de cabeza, pero no empeora la visión ni crea miopía.

“Sentarse muy cerca de la tele deja ciego”

Estar cerca de la televisión no daña los ojos, ni en niños ni en adultos. En los niños, acercarse mucho suele ser una señal de que ya tienen un problema visual, no la causa.

“Usar gafas hace que el ojo se vuelva dependiente”

Este es uno de los mitos más extendidos. Las gafas no debilitan los ojos ni crean dependencia.

Lo que ocurre es que:

  • Al ver bien con gafas, te acostumbras a la visión nítida
  • Al quitártelas, notas más el defecto visual que ya existía

Las gafas no empeoran la vista, simplemente corrigen un problema que ya está ahí.

 “Si no usas gafas, el ojo se vuelve vago”

Tampoco es exactamente así. El ojo no se vuelve “vago” por castigo, pero no corregir un problema visual, sobre todo en la infancia, sí puede afectar al desarrollo visual. Por eso es tan importante la detección precoz.

“Las zanahorias curan la vista”

Aunque la vitamina A es esencial para la salud ocular, no corrige defectos refractivos como miopía, hipermetropía o astigmatismo.

Una buena alimentación ayuda, pero no sustituye unas gafas ni una revisión oftalmológica.

“Frotarse los ojos no tiene consecuencias”

Frotarse los ojos de forma habitual sí puede ser perjudicial:

  • Aumenta la irritación
  • Favorece infecciones
  • Puede empeorar enfermedades de la córnea

Si los ojos pican, hay que buscar la causa, no frotar.

“Los niños no necesitan revisiones si ven bien”

Muchos problemas visuales no se detectan sin una exploración.

Un niño puede no quejarse y aun así tener dificultades visuales que afectan al aprendizaje. Las revisiones son prevención, no solo corrección. Por ello se recomienda realizar la primera revisión a partir de los 4 años.

Muchos mitos sobre los ojos siguen circulando porque parecen lógicos, pero no son ciertos. La mejor forma de cuidar la visión no es evitar gafas ni pantallas, sino: revisiones periódicas, corrección adecuada cuando se necesita y buenos hábitos visuales.

Dra. Glenda Espinosa Barberi.

Especialista en Oftalmología Hospital Universitario Hospiten Bellevue