
Hospiten ha llevado a cabo el primer estudio observacional y prospectivo sobre hábitos alimenticios entre su personal, con el objetivo de conocer los patrones alimentarios de su equipo y así poder evaluar el estado nutricional de una muestra representativa de su plantilla.
Esta iniciativa, coordinada desde la Unidad de Nutrición Clínica y Dietética, de MD Anderson Cancer Center Madrid-Hospiten y liderada por su responsable, el Dr. Pedro Robledo, persigue fomentar entornos laborales que impulsen la adopción de hábitos saludables, además de identificar posibles áreas de mejora dentro de la empresa.
El estudio recoge información sobre la frecuencia de consumo de alimentos entre los empleados en las diferentes áreas geográficas de América (República Dominicana, México, Jamaica, Panamá) y España (Madrid, Andalucía, Canarias) donde se encuentra el grupo hospitalario y, por otra parte, analiza las técnicas culinarias empleadas para la elaboración de su alimentación. Para ello, se ha evaluado la adherencia a la dieta mediterránea utilizando la Escala MEDAS-14, herramienta validada y reconocida para este tipo de dieta, ya que es considerada como uno de los patrones alimentarios más saludables por su variedad y adecuación. Gracias a ella, se ha podido conocer el impacto que puede generar sobre la salud. Con este estudio se conoce también la medida de consumo energético de la población estudiada y el patrón preferencial de consumo alimentario.
Análisis de los resultados del estudio
El proyecto, denominado ‘Estudio sobre Hábitos alimentarios y su repercusión sobre la Salud en el Personal Laboral de los Hospitales de Hospiten’, se centra en la recopilación de datos sobre el consumo de alimentos en cada centro. Para ello, contempla la participación de profesionales de diferentes áreas, desde el personal sanitario (que incluye facultativos, profesionales de enfermería, personal técnico en cuidados auxiliares, etc.) hasta el personal administrativo y el resto de los equipos que integran las áreas no asistenciales de los hospitales. Esta estructura permite obtener una radiografía diversa, representativa y heterogénea de los hábitos alimentarios en toda la organización.
En total, se realizaron 212 registros cuya media de edad es de 39,8 años, siendo un 83% mujeres y el 17% hombres y, de los cuales, el 57,28% y el 42,72% es personal sanitario y administrativo, respectivamente. Además, más de la mitad de los encuestados (64,32%) realizaba actividad física.
El análisis de los datos muestra que existe una percepción generalizada sobre la importancia de mantener una alimentación saludable, junto con oportunidades para seguir fortaleciendo la adherencia a las recomendaciones nutricionales y a los principios de la dieta mediterránea.
La evaluación de la adherencia a la dieta mediterránea mediante la escala MEDAS-14 muestra una media global de 8,29 puntos sobre 14, reflejando una base sólida sobre la que seguir avanzando. Tanto el personal sanitario (8,3 puntos) como el personal administrativo (8,2 puntos) presentan resultados muy similares, lo que evidencia una percepción compartida y homogénea en relación con los hábitos alimentarios.
Al analizar los resultados por continentes, se observan patrones complementarios que enriquecen la interpretación. En Europa, destacan altos niveles de cumplimiento de dieta mediterránea en aspectos clave, como el uso de aceite de oliva (91,75%), el consumo de verduras (72,16%) y frutas (72,16%), lo que refleja una buena integración de elementos fundamentales de la dieta mediterránea. Por su parte, en América se observa una tendencia positiva en el consumo de frutas y verduras (57,52% y 52,21%, respectivamente), aunque por debajo de la media europea.
En conclusión, a nivel global se identifican múltiples fortalezas en los hábitos actuales, como el uso de aceite de oliva para cocinar (67,13%), el consumo de frutos secos (69,01%) y la preferencia por carne magra frente a la roja (69,48%), lo que indica una clara orientación hacia elecciones alimentarias saludables. Asimismo, se detectan áreas con potencial de mejora, como el consumo de legumbres, pescado, y el uso del sofrito, que ofrecen oportunidades concretas para seguir avanzando hacia una mayor adherencia al patrón mediterráneo.
De este modo, “el compromiso con la salud en el trabajo a través de exámenes o métodos de cribado específicos permiten identificar de manera sistemática afecciones o factores de riesgo en personas que aparentemente están sanas, pero que podrían desarrollar enfermedades si no se interviene a tiempo. Teniendo en cuenta que más del 50% de la alimentación básica se realiza en el medio laboral, esto cobra aún mayor importancia”, expone el Dr. Robledo.
Actualmente, cada vez son más las compañías que implementan iniciativas orientadas a promover entornos laborales saludables y a impulsar el bienestar integral de sus equipos. En este contexto, y en consonancia con el propósito de Hospiten, la compañía reafirma su compromiso con el bienestar de sus profesionales.