
Hospiten recuerda que la prevención y la detección precoz continúan siendo dos de las principales herramientas para hacer frente al cáncer de mama, una enfermedad que en sus primeras fases puede desarrollarse sin síntomas y cuya identificación temprana permite aumentar las posibilidades de éxito del tratamiento y, en muchos casos, recurrir a tratamientos menos agresivos.
Por este motivo, insiste en la importancia de que las mujeres mantengan sus revisiones periódicas y sigan las recomendaciones de los especialistas en función de su edad, antecedentes familiares y características individuales.
La especialista del Servicio de Ginecología y Obstetricia y de Patología de la Mama de los hospitales universitarios Hospiten Rambla y Hospiten Sur Michaela Feriancova recuerda que, “aunque llevemos un estilo de vida saludable y no tengamos ninguna molestia, esto no significa que no necesitemos revisiones preventivas”.
El cáncer de mama es una enfermedad multifactorial en la que intervienen diferentes factores de riesgo, algunos de ellos no modificables, como la edad o determinados componentes genéticos. Además, la especialista explica que “en sus estadios iniciales a menudo no produce síntomas”, por lo que las revisiones permiten detectar posibles alteraciones cuando todavía no son perceptibles para la paciente.
La mamografía, una herramienta fundamental para la detección precoz
La mamografía sigue siendo una de las principales herramientas disponibles para la detección precoz del cáncer de mama en mujeres asintomáticas, especialmente para identificar lesiones que todavía no pueden ser palpadas.
Según explica la doctora Feriancova, la evidencia científica disponible muestra que los programas de cribado mediante mamografía “pueden reducir la mortalidad por cáncer de mama en aproximadamente un 25% o incluso más”, además de favorecer que los tumores sean diagnosticados en fases más tempranas.
“Hasta el momento, la mamografía es la mejor prueba disponible para la detección precoz del cáncer de mama a nivel poblacional, especialmente para detectar lesiones no palpables”, señala la especialista.
La doctora también destaca que los actuales equipos de mamografía emplean dosis muy bajas de radiación y que los beneficios del cribado superan ampliamente los posibles riesgos asociados a esta exposición.
En cuanto a la edad, las recomendaciones varían en función de las características y el nivel de riesgo de cada mujer. Para aquellas que presentan un riesgo medio, la especialista aconseja iniciar el cribado mamográfico a partir de los 45 años, mientras que en quienes tienen un riesgo elevado, por ejemplo, debido a antecedentes familiares, puede ser necesario comenzar antes y realizar controles con mayor frecuencia. En estos casos, el momento de iniciar las revisiones debe determinarse de forma individualizada por un especialista.
“Es importante diferenciar entre el cribado de mujeres que no presentan síntomas y las pruebas diagnósticas, ya que, ante cualquier síntoma o cambio en la mama, la valoración médica debe realizarse independientemente de la edad”, apunta Feriancova.
Entre los signos que requieren una consulta médica se encuentran la aparición de un bulto en la mama o la axila, secreción por el pezón o cambios en la piel de la zona.
Una nueva mamografía 3D para reforzar la capacidad diagnóstica
En línea con este compromiso con la detección precoz, el Hospital Universitario Hospiten Sur ha incorporado un nuevo equipo de mamografía digital de última generación basado en la plataforma Senographe Pristina, que permite realizar estudios mediante tomosíntesis 3D.
Esta tecnología genera imágenes por capas del tejido mamario y permite obtener una visión más precisa, especialmente en pacientes con mamas densas, donde la superposición de tejidos puede dificultar la identificación de determinadas lesiones mediante técnicas convencionales. El nuevo equipo también incorpora protocolos automatizados que permiten optimizar los tiempos de exploración y facilita la comparación con estudios anteriores de la misma paciente, contribuyendo al seguimiento clínico.
La incorporación de esta tecnología se suma a la apuesta de Hospiten por reforzar la prevención, la detección precoz y la calidad asistencial, poniendo a disposición de los especialistas herramientas avanzadas para mejorar el diagnóstico y ofrecer a las pacientes una experiencia más cómoda durante la realización de la prueba.