El calor del verano agrava el ojo seco y dispara las lesiones en la superficie ocular

El aumento de las temperaturas, la calima y factores como el aire acondicionado o la mayor exposición al exterior alteran la película lagrimal y aumentan la vulnerabilidad de la córnea y la conjuntiva.

El calor del verano agrava el ojo seco y dispara las lesiones en la superficie ocular

El aumento de las temperaturas, la calima y factores como el aire acondicionado o la mayor exposición al exterior alteran la película lagrimal y aumentan la vulnerabilidad de la córnea y la conjuntiva.


Carlos de Astica_Oftalmólogo_Centro de Oftalmología Hospiten Roca-Gran Canaria
Gran Canaria, 4 de agosto de 2026. – El aumento sostenido de las temperaturas durante el verano empeora severamente los síntomas del ojo seco, una patología que compromete directamente la salud estructural de la superficie del ojo. Así lo advierte el doctor Carlos de Astica, oftalmólogo del Centro de Oftalmología Hospiten Roca.

“El calor y los cambios ambientales propios de la época estival aceleran la evaporación de la película lagrimal. Al perder esta hidratación, el ojo se queda sin su principal barrera de defensa, lo que incrementa la sequedad y eleva el riesgo de daño en los tejidos superficiales”, explica el especialista.

Además, en Canarias este escenario ambiental empeora drásticamente por la calima, un fenómeno que introduce polvo en suspensión eleva la temperatura local y reduce la humedad. “Las partículas de polvo actúan como un microabrasivo. En un ojo con déficit de lágrima, el simple acto de parpadear genera una fricción mecánica constante que erosiona e irrita la superficie ocular”, señala el doctor.

Durante el verano también se intensifican otros factores de riesgo que impactan en la salud visual:

  • El uso continuado de aire acondicionado, que reseca fuertemente el ambiente en interiores.
  • El incremento de las horas de exposición prolongada a la radiación ultravioleta, el viento, la arena, el cloro y el salitre.
  • Cambios de rutinas, como viajes y un abuso en el porte de lentes de contacto.

Todo ello contribuye a que la córnea y la conjuntiva estén constantemente expuestas a factores irritantes.

Cuando el ojo seco leve va más allá: queratitis e inflamación de la superficie. Una de las consecuencias directas del síndrome de ojo seco mal controlado es la aparición de microlesiones en la córnea (queratitis) y una inflamación crónica de la superficie ocular.

“Si la lágrima es inestable, las células epiteliales del ojo sufren estrés por desecación. Esto desencadena una respuesta inflamatoria celular que no solo genera molestias continuas, sino que puede alterar la calidad visual de forma permanente si no se frena a tiempo”, detalla el Doctor de Astica.

Síntomas habituales de daño en la superficie ocular

  • Sensación de arenilla, roce o cuerpo extraño.
  • Picor, ardor o escozor constante.
  • Ojos intensamente enrojecidos.
  • Fuerte sensibilidad a la luz (fotofobia).
  • Fatiga visual muy temprana.
  • Visión fluctuante o borrosa que mejora tras varios parpadeos.

Recomendaciones para proteger los ojos en verano

  • Proteger la superficie ocular con gafas de sol homologadas y de diseño envolvente.
  • Evitar la exposición directa a flujos de ventiladores o aires acondicionados.
  • Limitar el uso de lentes de contacto, evitando siempre su uso en piscinas o en el mar.
  • Aplicar lágrimas artificiales sin conservantes de forma frecuente.
  • Reducir las actividades al aire libre durante los episodios intensos de calima.

Evitar la automedicación El especialista insiste en la absoluta necesidad de no banalizar estos síntomas. “Un error grave es utilizar colirios blanqueadores, con corticoides o antibióticos ante un ojo rojo cuya causa se desconoce. Un tratamiento inadecuado puede enmascarar un problema ocular grave o puede incluso producir una hipertensión intraocular”, advierte.

Por ello, recomienda acudir al oftalmólogo ante molestias persistentes para realizar un estudio específico de la superficie ocular y pautar un tratamiento médico personalizado.