En el Hospital Universitario Hospiten Sur forma parte de un enfoque integral pensado para que llegues al quirófano en las mejores condiciones posibles
¿Qué es una eventración?
Una eventración es una hernia que aparece en la zona donde se realizó una cirugía abdominal previa. En los casos más grandes o complejos, parte de las vísceras queda fuera de la cavidad abdominal durante mucho tiempo, lo que dificulta volver a introducirlas durante la cirugía. Esto se conoce como “pérdida de derecho a domicilio”.
Cuando la eventración es muy grande, el cierre de la pared abdominal puede ser complicado y provocar tensión, dolor o riesgo de complicaciones después de la operación. Para facilitar la cirugía y mejorar los resultados, existe un tratamiento de preparación llamado infiltración de toxina botulínica.
¿Qué es la infiltración de toxina botulínica?
La toxina botulínica tipo A (BTX-A) es un medicamento que se utiliza desde hace años en diferentes especialidades médicas. En este caso se infiltra en los músculos laterales del abdomen, siempre guiado por ecografía, para asegurar precisión y seguridad.
¿Qué efecto produce?
- Provoca una relajación temporal y controlada de los músculos.
- Esa relajación permite que los músculos laterales del abdomen se estiren y la cavidad abdominal gane volumen.
En términos sencillos:
Hace que la pared abdominal sea más flexible, de modo que durante la cirugía sea más sencillo reintroducir las vísceras y cerrar la hernia sin tensión.
¿Por qué es recomendable?
Los estudios científicos recientes muestran beneficios importantes cuando se usa esta técnica antes de la cirugía:
- Mayor probabilidad de cierre completo sin tensión (en más del 90% de los casos).
- Menos dolor después de la intervención.
- Reducción del riesgo de complicaciones, como la presión abdominal elevada tras la cirugía.
- Facilita el trabajo del cirujano y puede acortar el tiempo de la operación.
¿Cómo se realiza?
La infiltración se hace normalmente 4 a 6 semanas antes de la cirugía, para que el efecto sea máximo en el momento de la intervención.
El proceso suele ser así:
- El paciente se tumba boca arriba.
- Se realiza una ecografía para identificar los músculos abdominales.
- Se infiltra la toxina con una aguja fina, en distintos puntos del abdomen.
- Puede hacerse con sedación ligera si es necesario.
El procedimiento destaca por ser ambulante, es decir, no requiere ingreso por parte del paciente.
¿Qué beneficios aporta al paciente?
- Una cirugía más segura y planificada.
- Mayor probabilidad de cierre completo de la eventración.
- Recuperaciones más cómodas, con menos tensión y menos dolor.
- Menor riesgo de complicaciones graves después de la operación.
En resumen, ayuda a que la intervención sea más eficaz y la recuperación más llevadera.
¿Para quién está indicada?
Esta preparación se suele recomendar especialmente en:
- Eventraciones grandes o gigantes.
- Hernias con defectos mayores de 10 cm.
- Casos con pérdida de derecho a domicilio.
El equipo de Cirugía General y Aparato Digestivo, y Anestesia y Reanimación evaluará cada caso para decidir si es la opción adecuada.
Mensaje final
La infiltración de toxina botulínica es una herramienta moderna, segura y respaldada por evidencia científica, que permite optimizar la cirugía de eventraciones grandes y mejorar la experiencia del paciente.
En el Hospital Universitario Hospiten Sur forma parte de un enfoque integral pensado para que llegues al quirófano en las mejores condiciones posibles.