El viento, el sol, la calima y las pantallas pueden favorecer el ojo seco. En en Centro de Oftalmología Hospiten Roca te ayudamos a identificar su origen y tratarlo de forma personalizada.
¿Notas molestias o irritación en los ojos de forma frecuente?
El ojo seco es una de las patologías oculares más comunes y una de las principales causas de consulta en oftalmología. Se produce cuando los ojos no generan suficiente cantidad de lágrima o cuando esta se evapora demasiado rápido, provocando una alteración de la superficie ocular que puede afectar al confort visual y a la calidad de vida.
En el Centro de Oftalmología Hospiten Roca realizamos un diagnóstico personalizado para identificar el tipo de ojo seco y aplicar el tratamiento más adecuado en cada caso.
¿Por qué aparece el ojo seco?
La lágrima tiene una función esencial: mantener la superficie ocular lubricada, protegida y en condiciones óptimas para una buena visión. Cuando existe un desequilibrio en su producción o calidad, aparecen los síntomas característicos del ojo seco. En Gran Canaria, determinados factores ambientales pueden favorecer o agravar este problema, como:
- La exposición continuada al viento.
- La radiación solar intensa.
- Los episodios de calima.
- El uso prolongado de pantallas.
- Los ambientes con aire acondicionado.
- La presencia de blefaritis y otras alteraciones palpebrales.
Tipos de ojo seco
Ojo seco hiposecretor
Se produce cuando las glándulas lagrimales no generan la cantidad suficiente de lágrima para mantener la superficie ocular correctamente hidratada. En estos casos, la escasez de lágrima provoca una mayor fricción sobre el ojo y favorece la inflamación ocular.
Ojo seco evaporativo
Es la forma más frecuente. El ojo produce lágrima, pero esta se evapora demasiado rápido debido a una alteración en su composición. La causa principal suele estar relacionada con la disfunción de las glándulas de Meibomio, situadas en los párpados, responsables de producir la capa grasa que evita la evaporación de la lágrima.
Entre los factores que lo agravan destacan:
- Blefaritis.
- Uso intensivo de ordenadores, móviles y tabletas.
- Aire acondicionado o calefacción.
- Exposición al viento.
- Radiación solar.
- Calima y ambientes secos.
La relación entre blefaritis y ojo seco
La blefaritis es una inflamación crónica de los párpados muy frecuente en la población adulta. Cuando las glándulas de Meibomio funcionan de manera incorrecta, producen una secreción de peor calidad o insuficiente, lo que acelera la evaporación lagrimal. Por este motivo, muchos pacientes con blefaritis presentan síntomas de ojo seco y requieren un tratamiento específico para ambas patologías.
Síntomas del ojo seco
Los síntomas pueden variar de una persona a otra y fluctuar a lo largo del día. Entre los más habituales encontramos:
- Escozor o quemazón ocular.
- Sensación de arenilla o cuerpo extraño.
- Irritación y enrojecimiento.
- Lagrimeo excesivo.
- Visión borrosa intermitente.
- Fatiga visual.
- Sensación de pesadez palpebral.
- Picor ocular.
- Necesidad de parpadear con frecuencia.
- Molestias al usar lentes de contacto.
- Sensibilidad a la luz (fotofobia).
¿Cómo se diagnostica el ojo seco?
Un diagnóstico preciso permite conocer el origen del problema y diseñar un tratamiento adaptado a cada paciente. En consulta realizamos una exploración oftalmológica completa que puede incluir:
- Evaluación de la cantidad y calidad de la lágrima.
- Estudio de las glándulas de Meibomio.
- Valoración de la superficie ocular.
- Detección de blefaritis o inflamación palpebral.
- Identificación de factores que favorecen la evaporación lagrimal.
Tratamiento del ojo seco
El tratamiento dependerá del tipo de ojo seco y de su grado de severidad. Las opciones terapéuticas pueden incluir:
- Higiene palpebral específica.
- Aplicación de calor local para mejorar el funcionamiento de las glándulas de Meibomio.
- Lágrimas artificiales personalizadas según las necesidades de cada paciente.
- Colirios antiinflamatorios.
- Suplementos y tratamientos orales cuando están indicados.
- Medidas para reducir los factores desencadenantes y mejorar los hábitos visuales.
Consejos para prevenir y aliviar el ojo seco
Además del tratamiento médico, algunos hábitos pueden ayudar a mejorar los síntomas:
- Realizar pausas frecuentes durante el uso de pantallas.
- Parpadear de forma consciente mientras trabajamos frente al ordenador.
- Mantener una adecuada hidratación.
- Utilizar gafas de sol homologadas en exteriores.
- Evitar la exposición continuada al viento y a ambientes muy secos.
- Seguir correctamente las pautas de higiene palpebral recomendadas por el oftalmólogo.
Cuida la salud de tus ojos con un diagnóstico especializado
En el Centro de Oftalmología Hospiten Roca contamos con especialistas en superficie ocular y ojo seco para identificar la causa de tus síntomas y ofrecerte el tratamiento más adecuado para recuperar tu bienestar visual.