Tratamiento endovascular del Aneurisma Abdominal de Aorta
Tratamiento endovascular del Aneurisma Abdominal de Aorta
Angiología, Cirugía Vascular y Endovascular
Angiología, Cirugía Vascular y Endovascular
Los aneurismas se forman cuatro veces más en varones que en mujeres, y generalmente después de los 55-60 años de edad.
Un Aneurisma de Aorta Abdominal (AAA) consiste en una dilatación de la aorta, que es el vaso sanguíneo más importante, y que sale del corazón y
distribuye ramas para todos los órganos. Los aneurismas pueden originarse en cualquier vaso sanguíneo del cuerpo humano, siendo el sitio más frecuente la aorta abdominal por debajo de las arterias renales (vasos sanguíneos que irrigan los riñones). Un aneurisma puede alargarse hasta que, como un balón, se rompe (explota). Cuanto mayor es el aneurisma, más fácilmente se alarga. La rotura de un aneurisma puede tener consecuencias fatales. El objetivo de todas las cirugías de aneurismas es evitar la rotura.
La rotura de un aneurisma es un cuadro muy grave y los principales síntomas son:
Ante la sospecha de rotura, es decir, en estos casos usted debe acudir inmediatamente a su médico.
Si el aneurisma es pequeño, se realizan controles con métodos de imagen. Si el aneurisma alcanza un determinado tamaño o presenta crecimiento rápido, puede ser necesaria la intervención. La aorta normal mide cerca de 2,3 cm de diámetro en varones y 1,9 cm en mujeres. Aneurismas con 5 o más centímetros de diámetro requieren intervención. Hay dos tratamientos disponibles:
Orientándose por imágenes de un aparato de Rayos-X, el médico introduce, por estas arterias situadas en la ingle, un catéter (tubo) que contiene una prótesis en su interior, hasta la aorta. La prótesis es recubierta por un tejido sintético especial y el catéter tiene un dispositivo para la liberación de la prótesis.
Cuando esté adecuadamente posicionada, la prótesis es liberada, expandiéndose a un diámetro adecuado y evitando que la sangre llegue al aneurisma, y el catéter es retirado.
En la parte inferior, la prótesis se divide en dos con la colocación, en algunos casos, de una o dos extensiones (prótesis de menor calibre que la prótesis principal), según el modelo de prótesis elegido. Así, el flujo sanguíneo sigue fluyendo por la aorta y las arterias de la pelvis y de las piernas, sin rellenar el aneurisma (cierre o exclusión del aneurisma).