
La degeneración macular asociada a la edad, conocida como DMAE, es una enfermedad que afecta a la mácula, la parte central de la retina responsable de la visión fina que necesitamos para leer, conducir o reconocer las caras.
Es la principal causa de pérdida grave de visión y ceguera legal en las personas mayores de 60 años en los países desarrollados. Se calcula que afecta aproximadamente a una de cada diez personas mayores de 65 años, aumentando su frecuencia con la edad, de modo que en los mayores de 80 años puede afectar a cerca de una de cada tres personas.
Entre los factores de riesgo encontramos:
- La edad, especialmente a partir de los 60 años.
- Los antecedentes familiares (factores genéticos)
- El tabaquismo, que multiplica el riesgo y acelera la enfermedad.
- La hipertensión arterial y las enfermedades cardiovasculares.
- La obesidad y una dieta poco saludable.
Síntomas de alarma
Los síntomas que deben hacernos consultar cuanto antes son:
- Ver las líneas rectas torcidas o deformadas.
- Aparición de una mancha oscura o borrosa en el centro de la visión.
- Dificultad para leer, aunque llevemos la graduación correcta.
- Dificultad para reconocer las caras.
Autocontrol con la rejilla de Amsler
Las personas con riesgo o con DMAE deben revisar periódicamente cada ojo por separado:
- Tapar un ojo.
- Mirar el punto central de la rejilla.
- Si aparecen líneas torcidas, zonas que desaparecen o una nueva mancha central, acudir al oftalmólogo de forma urgente, ya que un tratamiento precoz puede evitar una pérdida importante de visión.
Tratamiento
Existen dos formas principales de DMAE:
- Forma atrófica (seca): es la más frecuente. No tiene un tratamiento curativo, aunque en algunos pacientes determinados los suplementos vitamínicos pueden ralentizar su progresión.
- Forma exudativa (húmeda): es menos frecuente, pero más agresiva. Actualmente puede tratarse con inyecciones intraoculares de fármacos anti-VEGF, que han cambiado el pronóstico de la enfermedad y permiten conservar la visión en muchos pacientes si se inicia el tratamiento a tiempo.
Consejos prácticos
- No fumar es la medida preventiva más eficaz, sobre todo si hay antecedentes familiares de la enfermedad.
- Seguir las recomendaciones generales de salud como controlar la tensión arterial, el colesterol y la diabetes.
- Seguir una dieta tipo mediterránea, rica en verduras de hoja verde, frutas y pescado.
- Proteger los ojos de la radiación solar con gafas homologadas.
- Realizar revisiones oftalmológicas periódicas a partir de los 60 años, especialmente si existen antecedentes familiares.
- Ante cualquier deformación de la visión o aparición de una mancha central, no esperar: consultar de forma inmediata con el oftalmólogo.
Dra. Alicia Pareja Ríos. Jefa de la Unidad de Retina y Vítreo del Hospital Universitario Hospiten Rambla.