El regreso a la rutina también necesita adaptación
Las vacaciones suponen un cambio en los horarios, las actividades y los hábitos diarios de los niños. Dormir más tarde, pasar más tiempo al aire libre o disfrutar de una mayor flexibilidad forma parte del verano. Sin embargo, cuando se acerca la vuelta al colegio, recuperar esas rutinas de forma progresiva puede marcar una gran diferencia en su bienestar. Según el pediatra de Hospiten Roca, Dr. César Molina, "el organismo infantil se adapta mejor cuando los cambios se realizan de manera gradual. Volver de golpe a los horarios escolares puede provocar cansancio, irritabilidad o dificultades de concentración durante los primeros días de clase".1. Adelantar poco a poco los horarios de sueño
El descanso es uno de los pilares fundamentales de la salud infantil. Por eso, la recomendación es comenzar unos días antes del inicio del curso a adelantar progresivamente la hora de acostarse y levantarse. Un ajuste de entre 15 y 20 minutos diarios suele ser suficiente para que el reloj biológico se adapte de forma natural.2. Recuperar horarios regulares de comidas
Durante el verano es habitual que las comidas sean más flexibles. Establecer de nuevo horarios regulares ayuda a que los niños recuperen una rutina estable y favorece una mejor organización del día. Además, es una buena oportunidad para volver a los desayunos completos y a una alimentación equilibrada.3. Reducir el tiempo de pantallas
El uso excesivo de dispositivos puede interferir en el descanso y dificultar la adaptación a la rutina escolar. Los especialistas aconsejan evitar especialmente las pantallas durante la última hora antes de dormir y priorizar actividades que favorezcan la relajación y el descanso.4. Fomentar la actividad física diaria
Correr, jugar, caminar o practicar deporte ayuda a liberar energía, mejorar el estado de ánimo y favorecer un sueño de mayor calidad. No es necesario esperar al inicio de las actividades extraescolares para retomar el movimiento diario.5. Hablar del colegio de forma positiva
La manera en que los adultos afrontan la vuelta al cole influye directamente en cómo la viven los niños. Hablar del reencuentro con amigos, de los nuevos aprendizajes o de las actividades que realizarán puede ayudar a generar expectativas positivas.6. Involucrarles en los preparativos
Preparar la mochila, organizar el material escolar o elegir algunos elementos necesarios para el curso son pequeñas acciones que les ayudan a sentirse más seguros y partícipes de este nuevo comienzo.7. Respetar sus emociones
Es normal que algunos niños sientan nervios, incertidumbre o incluso cierta tristeza al finalizar las vacaciones. Escucharles, validar sus emociones y acompañarles durante el proceso facilita una adaptación más saludable.¿Cuándo debemos consultar con un especialista?
Durante los primeros días pueden aparecer cansancio, alteraciones del sueño o pequeñas molestias relacionadas con los nervios. Sin embargo, conviene consultar con el pediatra si estas situaciones se prolongan varias semanas, si existe un rechazo intenso a acudir al colegio o si aparecen cambios importantes en el comportamiento, el sueño, el apetito o el estado de ánimo.Una adaptación gradual para empezar el curso con buen pie
La vuelta al colegio no tiene por qué convertirse en una fuente de estrés. Recuperar rutinas de forma progresiva, mantener hábitos saludables y acompañar emocionalmente a los niños son algunas de las claves para afrontar el inicio del curso con mayor tranquilidad y confianza.
