Blog Hospiten

Reconstrucción mamaria, una oportunidad para sentirse mejor

Publicado el 14-03-2018

La reconstrucción mamaria es la etapa final en el duro y largo proceso del cáncer de mama y es considerada por las propias pacientes como la etapa más gratificante porque les permite recuperar una parte de su cuerpo que el cáncer “robó”, haciendo que vuelvan a sentirse bien, mejorando su autoestima y superando sus complejos.

Cualquier mujer, independientemente de su edad, cuya mama haya sido sometida a una cirugía por cáncer debe saber que puede ser reconstruida, desde defectos parciales por cirugía conservadora, hasta amputaciones completas de la mama.

Existen diferentes tipos de reconstrucción mamaria según el tipo de intervención: con implantes (las conocidas prótesis de mama), reconstrucción mamaria autóloga (con tejidos de la propia paciente, por ejemplo el abdomen), reconstrucción mamaria mixta (utiliza implantes y tejido autólogo) o el conocido como autoinjerto graso o lipofilling, que consiste en extraer grasa de otras partes del cuerpo (abdomen, caderas, muslos) mediante una liposucción, procesar esa grasa e inyectarla para el relleno de defectos en la mama tras la extirpación de un tumor, por ejemplo.

Otra forma de clasificar la reconstrucción mamaria es según el momento de la realización: reconstrucción mamaria inmediata (en la misma cirugía en la que se extirpa el cáncer de mama se realiza la reconstrucción) o diferida (en una cirugía se extirpa el tumor y en otra posterior se realiza la reconstrucción). La realización de una u otra dependerá fundamentalmente de los tratamientos a los que la paciente vaya a ser sometida. Por ejemplo, en aquellas pacientes que van a recibir radioterapia es preferible realizar una reconstrucción diferida.

Lipofilling

Actualmente existe una tendencia cada vez mayor hacia la reconstrucción mamaria con tejido autólogo y lipofilling, ya que al tratarse de tejido de la propia paciente no tiene rechazo y evita posibles complicaciones asociadas a los implantes mamarios.

De hecho, el lipofilling es una técnica relativamente novedosa que permite reconstruir desde defectos parciales tras la extirpación de tumores, hasta mamas completas. Tiene la ventaja de que aporta células sanas de otra parte del cuerpo que van, por una parte, a rellenar el defecto de la mama, pero también van a ser capaces de liberar una serie de sustancias que mejoran el flujo sanguíneo de la mama sustituyendo las células dañadas por la radioterapia por adipocitos maduros, mejorando de esta forma las condiciones locales de la mama. Como inconveniente presenta que se requieren varias sesiones para conseguir un volumen mamario adecuado.

La utilización de una técnica u otra dependerá fundamentalmente de las condiciones generales de la paciente, de sus deseos y de los tratamientos a los que hayan sido sometidas.

Actualmente el porcentaje de pacientes sometidas a reconstrucción mamaria en nuestro país continúa siendo bajo, en torno al 40%, fundamentalmente debido al desconocimiento tanto de las pacientes como de algunos especialistas.

No obstante, cualquier mujer sometida a cirugía por cáncer de mama debería ser reconstruída, la única condición indispensable es que la paciente desee ser reconstruída.

Jaime Lima Sánchez, cirujano plástico, estético y reparador.

Servicio de cirugía Plástica, estética y reparadora.