¿Por qué perder el olfato afecta tanto a nuestra vida? Desde que nacemos, el sentido del olfato nos conecta con el mundo. Un recién nacido, incluso sin abrir los ojos, reconoce el olor de su madre y se tranquiliza. El olfato no solo nos permite disfrutar de aromas y sabores, también nos alerta ante peligros como humo, gas o alimentos en mal estado.