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20 minutos para recuperar la normalidad, artroscopia de menisco

Publicado el 14-12-2018

Cómo algunas operaciones sencillas mejoran la calidad de vida del paciente de una forma muy significativa y en tan poco tiempo.

Tener los materiales adecuados, el personal correcto y las instalaciones necesarias son  la base, como ya hemos dicho en otras ocasiones, para que una operación sea todo un éxito. Aun así, tal y como le ocurrió a Juan Francisco J. C. Es decir, el doctor Vides, jefe de servicio de traumatología de Hospiten Estepona antes de cada intervención, explica, señala y responde cualquier pregunta o duda que surge para que llegado el momento todo sea más sencillo “La confianza entre paciente y doctor se fragua durante las visitas previas a la operación” asegura el doctor quien se especializa en este tipo de intervenciones.

Antes de entrar a quirófano hay una fase muy importante de preparación y esta vez  he ayudado a la enfermera de quirófano, Ana López. “Vamos a recoger al paciente” me dice. Son las 8 de la mañana y la actividad en quirófano  está en pleno auge. Ana toca la puerta de la habitación y entramos, Juan Francisco está en la habitación con su mujer, preparado para bajar a quirófano. “Vente” le dice la enfermera y él se sienta en la silla de ruedas, se despide de su mujer y lo b ajamos a quirófano.

“Ya me he operado el otro menisco” me comenta Juan Francisco, mientras vamos en el ascensor. “Bueno, la primera intervención fue del otro menisco, pero siempre he sido muy deportista y además con mi trabajo en hostelería, no me queda otra que operarme para poder llevar una vida normal” Llevaba más de un año de molestias y después de consultar con el doctor Manuel Vides lo tuvo claro.

Bajamos al quirófano y allí nos espera el anestesista, Fabián Favales que le hace unas cuantas preguntas y le suministra una sedación.  A continuación, entra el doctor Vides  que se acerca a la camilla del paciente  y le pregunta cómo está: “mucho más tranquilo, ahora” responde.

Para Juan Francisco es importante recuperar la normalidad en su rodilla, ya que el menisco tiene como misión  estabilizar la articulación, amortiguar el rozamiento entre las superficies óseas y favorecer una adecuada transmisión de la carga de fémur a tibia, evitando el desgaste del cartílago articular. Más que nada, porque es un fan de la bicicleta de montaña y del futbol y con la rodilla así, no puede practicar ninguno de los dos.

Operando también, está la doctora María del Mar Villanova, traumatóloga; así que una vez preparado el paciente, entramos al quirófano; y la verdad es que no deja de sorprenderme la preparación rigurosa y metódica que se realiza tanto del paciente, como del instrumental.

 

Lo primero es preparar al paciente sujetando la rodilla con un soporte especial que nos permite realizar la cirugía mientras la articulación queda libre en la mayoría de su arco natural de movimiento. Una vez fijada, se impregna la piel con una solución antiséptica para evitar las infecciones durante la cirugía para posteriormente aplicar los paños quirúrgicos que aíslan la zona de la intervención de la zona contaminada.

La artroscopia es una técnica que necesita de medios visuales, cámara y una fuente de luz que “ilumina” toda la anatomía interna de la articulación, por eso el siguiente paso es  preparar  todo el cableado necesario para ello.

También se deja listo el instrumental específico para realizar la extracción del fragmento de menisco enfermo, o sea, un artromotor.

Inicialmente se valora toda la articulación para comprobar que no existan otras lesiones y sobre todo se confirma la viabilidad del resto del menisco sano. “Para finalizar suturamos las heridas quirúrgicas y vendamos la pierna. Normalmente la duración de este tipo de operaciones es de aproximadamente 20 minutos” asegura Manuel Vides, un tiempo extremadamente corto para todo el beneficio que se obtiene de la intervención.